Reseña | Mashiro no Oto – Capítulo 3

NoSoyOtaku 17/04/2021

Esta reseña sobre Mashiro no Oto contiene spoilers. Si no has visto el capítulo, te recomendamos hacerlo y después regresar a leer la reseña.

Capítulo 3: Lluvia repentina

Maeda y Yui caminan juntas a la preparatoria, cruzándose solo de vista con Sawamura. Maeda tiene un sueño, encontrar a alguien que conozca la melodía que su abuela tarareaba. En un despiste el celular de Maeda es confiscado, pero se escuchó el tarareo de la abuela. Sawamura oyó y pensó que era el mismo tono que el sonido de su abuelo, por lo cual se interesa en ella y conversan. Luego de una discusión, la profesora encargada del club de shamisen menciona que los llevará a ver a un profesional, quien fue el que dejó el shamisen en las aulas. La presentación de Seiryuu Kamiki es excelente y tras bambalinas obliga a Sawamura a tocar, pero no encuentra su sonido y es detenido, sale corriendo y es encarada por Yui. Al final decide seguir con el club.

Opinión del capítulo

Me sigo reafirmando en que lo mejor que podremos encontrar es la banda sonora, el toque del shamisen junto con el ambiente crea una atmósfera realmente mágica. Es más, les recomiendo cerrar los ojos cuando vayan a tocar, pero en una buena interpretación, y serán llevados por la magia. Con este capítulo sí he llegado a sentirlo pesado, me dio ganas de adelantarlo en algunas cosas y las conveniencias ya se hicieron muy obvias. A pesar de eso, me gusta que vaya al grano, eso daría más espacio para futuros acontecimientos y un mejor desarrollo de personajes, lo cual espero que ocurra, porque por ahora los únicos desarrollados fueron Sawamura y Yuna y esta ya no parece que aparecerá, al menos no pronto. Por ahora definitivamente el primer capítulo ha sido el mejor.

Amigos y nuevos miembros

Por el opening ya se presentía la integración de Yui y Kaito, amigos de la infancia de Maeda. Así que su integración ya era medio obvio, no creo que sea una introducción tipo Jujutsu kaisen. Y la integración de Sawamura también se veía venir. Este tipo de acontecimientos ya los conocemos, es muy clásico en los animes. Yui es la que me parece más interesante, trató de usar lo que supo de Sawamura para divertirse o mover los hilos, aunque no lo hizo tan bien. Kaito, no tengo una opinión certera, por momentos me cayó bien y por otros mal. Bien por su sinceridad y mal porque siento que solo estuvo como adorno en el capítulo, lo cual no quiere decir que siempre será así. Por el momento, a nivel de historia y trama no hay algo novedoso, sin embargo se logra disfrutar a su modo.

Un sonido antiguo, familiar y diferente

El meollo de la primera parte y en gran medida lo que desencadenó los acontecimientos fue la melodía tarareada por la abuela de Maeda, la cual la grabó en su celular. El sonido es similar al Shungyou del abuelo de Sawamura. Por boca de la pequeña estudiante sabemos que su abuela la escuchó durante la guerra (¿la Gran Guerra del Asia Oriental?, ¿Guerra de Corea?, eso me causa curiosidad), por lo cual podemos suponer que esos abuelos tuvieron un romance o quizá ella se enamoró del señor. Con el pasar de los capítulos ya se nos lo dirá, supongo.

Algo que dijo Sawamura y que me ha gustado en demasía es que el sonido es parecido, es el sonido inicial del Shungyou de su abuelo, porque su melodía ha cambiado con el pasar de los años. Esto me gusta porque deja resaltar que una canción, partitura o melodía no se queda estancada, sino que con los años e interpretes adquiere nuevos matices, una obra que siempre está en movimiento y que depende del sentimiento del momento.

Diferencias de sonido

Conocemos a Seiryuu Kamiki, un interprete del shimasen muy bueno, que vive y disfruta lo que hace, demostrándolo cuando toca esa melodía cuyo nombre desconozco, pero que está en el ending en japonés. Kamiki no se va con bromas, el sentimiento del instrumentista para él es muy importante para hallar el sonido correcto. Cuando Sawamura tocó se notó la diferencia, él no sabía qué tocar, cómo tocarlo, para quién tocarlo, le faltaba motivación. Basándonos en lo que dijo, él trata de tocar para la otra persona, no para sí mismo, y eso lo limita: trata de complacer a los otros. Cuando tocó como telonero, tocó para Yuna; con Omeko tocó para ella. Sawamura está vacío, pero quiere llenarse, hallar el sonido correcto, por eso decide continuar y adentrarse en el club.

A pesar de que arriba se puede tomar como que la estoy tachando como mala, no es así. Me parece un anime bueno, no para todos, pero las deficiencias se deben decir, aunque no niego que hayan personas que disfruten este ritmo y este tipo de historias. Espero que los capítulos mejores y que desarrollen a los secundarios, como Kamiki, que se nota muy interesante.

NoSoyOtaku

De Perú. Ya dos décadas :'v, y un aficionado al anime y a la cultura japonesa, además de un aficionado al estudio de las culturas asiáticas (especialmente China y Japón).

Más noticias similares.
Déjanos un comentario.