Japón paga a sus ciudadanos para que usen apps de citas y se casen
La prefectura de Kochi ofrecerá hasta 20,000 yenes al año a jóvenes solteros para que utilicen servicios de emparejamiento en línea.
La crisis demográfica en el país del sol naciente ha llevado a las autoridades a tomar medidas cada vez más drásticas y peculiares. En un intento desesperado por frenar la caída de la tasa de natalidad y promover el matrimonio, la prefectura de Kochi, en Japón, ha lanzado un nuevo programa que literalmente le paga a las personas solteras por utilizar aplicaciones de citas.
Subsidios gubernamentales para encontrar el amor
El gobierno local está ofreciendo un apoyo económico de hasta 20,000 yenes anuales (aproximadamente 125 dólares) a los residentes de entre 20 y 39 años que se registren en servicios de emparejamiento en línea aprobados por el estado. Kochi, con una población que apenas supera los 650,000 habitantes, es una de las regiones menos pobladas de Japón y ha sufrido una constante pérdida de residentes durante años. Con esta medida, las autoridades esperan que los jóvenes se animen a buscar pareja y, eventualmente, formen nuevas familias.
Para acceder a este beneficio, los usuarios no pueden usar cualquier aplicación, sino que deben registrarse en servicios certificados de "introducción de parejas por internet". Aunque no se ha publicado la lista completa, se espera que aplicaciones populares y seguras como Tapple, con la que la prefectura ya ha colaborado anteriormente, sean las principales opciones. Esta iniciativa no es del todo nueva: en 2025, la prefectura de Miyazaki lanzó un programa similar ofreciendo 10,000 yenes, pero Kochi ha decidido duplicar la apuesta, demostrando la gravedad y urgencia de la situación.

¿Es el romance digital la solución a la baja natalidad?
La decisión del gobierno no se tomó a la ligera. Según una reveladora encuesta realizada en 2024, uno de cada cuatro japoneses menores de 39 años que contrajeron matrimonio conoció a su pareja a través de una app de citas. Esta cifra superó por primera vez a los métodos tradicionales, como conocerse en el trabajo o la escuela. Las autoridades han aceptado que la forma en que los jóvenes interactúan ha cambiado radicalmente, por lo que subsidiar el matchmaking digital parece el siguiente paso lógico.
Sin embargo, las reacciones de los ciudadanos han estado sumamente divididas. A través de foros y redes sociales, muchos internautas japoneses criticaron la medida con escepticismo y burlas. Algunos comentarios señalaban la ironía de la situación: "¿El gobierno ahora paga a la gente por tener citas? Esto se está volviendo ridículo". Otros apuntaron a la verdadera raíz económica del problema: "Si realmente quieren arreglar la tasa de natalidad, deberían hacer la vida más fácil para las familias jóvenes, no solo lanzarle dinero a las apps de citas".
Aunque algunos aplauden la creatividad de la prefectura por intentar nuevas estrategias en lugar de quedarse de brazos cruzados, el debate sobre si 20,000 yenes serán suficientes para convencer a una generación reacia al matrimonio sigue abierto este 17 de abril de 2026. Lo que es innegable es que el gobierno japonés está dispuesto a agotar todas las opciones, incluso si eso significa convertirse en el "cupido financiero" de sus ciudadanos.