Kimetsu no Yaiba es retirado de cines en China por tensión política
La película recaudó 15 mil millones de yenes, pero su proyección no se extendió debido a las declaraciones de la Primera Ministra japonesa.
El éxito en taquilla no fue suficiente para salvar a los cazadores de demonios de la geopolítica. Este 11 de diciembre, la película Kimetsu no Yaiba - Infinity Castle: Part 1 – Akaza Returns vivió su último día de proyección en China. A pesar de haber registrado cifras récord, la distribuidora Aniplex confirmó que el periodo de exhibición no fue extendido, una decisión inusual para un éxito de este calibre que apunta directamente a las crecientes tensiones diplomáticas entre Pekín y Tokio.

Según datos de la aplicación especializada Maoyan Pro, en los 28 días desde su estreno el 14 de noviembre, la cinta recaudó más de 675 millones de yuanes (aproximadamente 15 mil millones de yenes). Normalmente, los éxitos de taquilla en China reciben extensiones de proyección, pero este no fue el caso. En redes sociales chinas, los fans lamentaron la decisión: "Todavía no la he visto, es demasiado pronto para que termine".
El efecto Sanae Takaichi
La causa raíz parece ser la postura de la Primera Ministra de Japón, Sanae Takaichi, respecto a una posible contingencia en Taiwán, lo que ha acelerado una tendencia de "exclusión de Japón" en el sector del entretenimiento chino. Kimetsu no Yaiba no es la única víctima: los estrenos de las nuevas películas de Crayon Shin-chan y Hataraku Saibou (*Cells at Work!*), que ya estaban programados, han sido suspendidos indefinidamente.
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