El karma es real: Johnny Somali enfrenta 3 años de trabajos forzados en Corea
El polémico streamer Johnny Somali, infame por acosar locales en Japón, se enfrenta a 3 años de trabajos forzados en Corea del Sur.
Si buscas "turista repudiable" en el diccionario, probablemente aparezca la cara de Johnny Somali. El infame streamer estadounidense (cuyo nombre real es Ramsey Khalid Ismael) se ganó el odio absoluto de todo Japón en 2024 por acosar mujeres, gritar en los trenes y burlarse de los locales en zonas otaku solo para rascar visitas. Pero el karma tarda en llegar, y esta vez lo alcanzó en Corea del Sur, donde su brillante idea de hacerse el gracioso en un tribunal podría costarle su libertad.

El peor error de su vida: Insultar al juez
Este 27 de febrero de 2026, Somali se presentó en una corte surcoreana para responder por su interminable lista de crímenes públicos, que incluyen causar disturbios en tiendas, autobuses y reproducir música norcoreana a todo volumen para provocar a la gente. Lejos de mostrar un mínimo de arrepentimiento, el streamer decidió que era una excelente idea criticar el sistema legal coreano frente al juez, alegando que se sentía "mantenido cautivo".
El juez, visiblemente impactado por el nivel de estupidez, no dudó en dejar que los fiscales soltaran todo el peso de la ley. La fiscalía solicitó una condena de tres años de prisión con trabajos forzados, una multa simbólica de 100 dólares y, lo que podría arruinarle la vida al regresar a Estados Unidos, registrarlo oficialmente en la lista de delincuentes sexuales. Aunque Somali intentó pedir disculpas después culpando al alcohol, el daño ya estaba hecho.

Japón respira aliviado (y saca las palomitas)
Para la comunidad japonesa y los fanáticos del anime, esto es pura justicia divina. Durante meses tuvieron que soportar cómo este sujeto convertía su país en un circo personal, faltando al respeto a una cultura que valora enormemente el silencio y el respeto en espacios públicos. Tras ser golpeado en la calle, baneado de múltiples plataformas y expulsado de locales, la cárcel parece ser el único lugar donde su contenido de "entretenimiento basura" tiene un límite.
El veredicto final está programado para el próximo 15 de abril de 2026. Mientras sus escasos seguidores intentan defenderlo en redes alegando que la condena es "exagerada", el resto de Asia cruza los dedos para que la sentencia se cumpla al pie de la letra.
Y tú, ¿crees que tres años de trabajos forzados serán suficientes para que este streamer aprenda la lección o volverá a las andadas en cuanto salga libre?