China dictamina que las cuentas de videojuegos son una herencia legal
Los tribunales chinos dictaminaron que los bienes digitales tienen un valor económico real.
Todos hemos bromeado alguna vez sobre quién se quedará con nuestra sagrada biblioteca de Steam o quién borrará nuestro historial cuando pasemos a mejor vida. Lo que parecía un simple chiste de internet acaba de convertirse en un asunto legal bastante serio. Diversos tribunales en China han dictaminado oficialmente que las cuentas de videojuegos, los objetos virtuales y otros bienes digitales pueden ser reclamados como una herencia legal por los familiares directos de un jugador fallecido, reconociendo que todo ese tiempo y dinero invertido tiene un valor económico real y no puede simplemente desaparecer en el aire.

Para establecer este monumental precedente, las autoridades se basaron en casos recientes que parecen sacados de una película. En Pekín, una corte falló a favor de una madre que exigía el control de las ochenta y siete cuentas verificadas de su difunto hijo. Aunque la plataforma intentó bloquearla escudándose en sus agresivos términos de servicio que catalogan las cuentas como propiedades "intransferibles", los jueces determinaron que el derecho de uso tiene un claro valor monetario y obligaron a la empresa a realizar el traspaso. Otro ejemplo brutal fue el caso de la "Golden Blade", un arma increíblemente rara dentro de un popular MMORPG, cuya enorme valoración tuvo que ser dividida legalmente entre el heredero del jugador caído y el compañero de gremio que lo ayudó a conseguirla.

Pero la ley china trazó una línea muy clara para proteger la dignidad de los caídos: aunque los familiares pueden heredar carteras de Bitcoin, cuentas de alto nivel y lucrativos perfiles de redes sociales, todo el contenido puramente personal como los historiales de chat y los mensajes privados se mantiene estrictamente bloqueado. Esta postura choca violentamente con el modelo que manejan las plataformas en occidente, donde las empresas insisten en que nosotros no somos dueños de nada y que cada compra digital es solo una licencia temporal que muere junto con el usuario. Las cortes asiáticas acaban de demostrar que ningún contrato de usuario final puede estar por encima de los derechos de sucesión.
Sabiendo que miles de jugadores invierten fortunas reales y décadas de su vida construyendo sus inventarios virtuales, ¿crees que las corporaciones occidentales terminen cediendo y adopten este modelo o seguirán bloqueando nuestras cuentas para quedarse con el dinero tras nuestro fallecimiento?