Los juegos de Mashle y Roshidere envueltos en un escándalo financiero masivo
El estudio OGIX despidió a 70 empleados luego de que Poppin Games no pagara sus servicios.
Detrás de la fachada reluciente de los videojuegos móviles basados en anime a veces se esconden historias de terror corporativo. El desarrollador de software OGIX, encabezado por su director ejecutivo Yusuke Ogiso, sacó a la luz una grave acusación contra la empresa Poppin Games, señalando que la compañía les debe casi 1.3 millones de dólares (unos 200 millones de yenes) en tarifas de subcontratación relacionadas con cuatro juegos como servicio, una situación que arrastró a la quiebra a su estudio y provocó el despido de 70 empleados.

Entre noviembre de 2023 y abril de 2025, Poppin Games encargó a OGIX el desarrollo y mantenimiento de cuatro títulos para dispositivos móviles basados en franquicias de gran renombre, incluyendo adaptaciones de Mashle: Magic and Muscles y Alya Sometimes Hides Her Feelings in Russian (Roshidere). Aunque la empresa cubrió los costos iniciales de desarrollo, Ogiso asegura que jamás pagaron los gastos de servidores, la operación mensual ni la repartición de ganancias acordada. Lo peor del caso es que Poppin Games continúa cobrando el dinero que generan las entregas mientras OGIX acumula deudas masivas.
La tensión llegó a un punto tan crítico que la representación legal de Poppin Games llegó a admitir que contaban con los fondos para saldar la deuda, pero que preferían invertir ese capital en otros proyectos antes de pagar lo que debían. Intentando rescatar algo de sus ingresos, OGIX mantuvo los servidores funcionando con costos mínimos, llegando a pausar las actualizaciones brevemente para exigir respuestas. A pesar de firmar un plan de pagos y recibir promesas de regularización, el dinero nunca llegó. Ogiso financió los sueldos de sus trabajadores con sus propios ahorros hasta quedarse sin fondos, perdiendo incluso la capacidad económica para sostener el litigio judicial actual.
El escándalo comenzó a tomar fuerza cuando Poppin Games anunció una alianza con CyberStep para desarrollar nuevos proyectos. Ante la protesta pública de Ogiso y la exposición de los hechos, CyberStep canceló el acuerdo de inmediato tras enterarse de las irregularidades. Mientras tanto, Poppin Games se presentó sin contratiempos en eventos masivos como el Tokyo Game Show 2026, manteniendo los juegos en pie y sin dar respuesta a las familias que quedaron sin ingresos.

Poppin Games es una desarrolladora y distribuidora japonesa de juegos para dispositivos móviles, conocida por adquirir licencias de series de anime populares para llevarlas al formato digital. Por su parte, OGIX es un estudio de programación y desarrollo con sede en Tokio que se encargaba de la infraestructura técnica y el mantenimiento operativo de títulos como servicio en el mercado asiático.
¿Qué opinas sobre las acusaciones de impago que enfrentan los desarrolladores de este tipo de juegos de anime?