Karma instantáneo: Político japonés ataca al anime y pierde las elecciones
Norimasa Fujiwara perdió por solo 162 votos tras decir que el anime fomenta la trata de personas.
En Japón, meterse con la cultura otaku es prácticamente un suicidio electoral, y un candidato lo acaba de comprobar de la peor manera. Las recientes elecciones generales dejaron un caso de justicia poética donde un político critica anime y pierde su escaño, demostrando que insultar los pasatiempos de los votantes jóvenes tiene consecuencias reales. El protagonista de este desastre es Norimasa Fujiwara, quien pasó de atacar a una serie de chicas lindas a quedarse sin trabajo en cuestión de meses.
Todo el drama se desató cuando Fujiwara, miembro del Partido Democrático Constitucional, decidió usar el manga Ichigo Mashimaro como chivo expiatorio para ganar puntos morales. Calificó las ilustraciones de la serie como "cosas feas" y las vinculó directamente con la trata de personas. Sin embargo, el tiro le salió por la culata: la "funa" en redes sociales se trasladó a las urnas y el resultado fue devastador para su carrera.

Detalles de la derrota electoral y el ataque a Ichigo Mashimaro
La caída de Fujiwara fue de película. No solo perdió frente al partido gobernante, sino que la diferencia fue tan estrecha que confirma que su polémica cruzada anti-anime fue el factor decisivo. Aquí los datos clave del incidente:
- Derrota por la mínima: Fujiwara perdió en el distrito 10 de Aichi por apenas 162 votos. Una cantidad ridícula que podría haber superado fácilmente si no hubiera alienado a miles de fans.
- La acusación: El político aseguró sin pruebas que el arte estilo "chibi" de la serie provocaba que "hombres asquerosos compren mujeres", exigiendo erradicar este tipo de contenido.
- El panorama general: Mientras él caía, el Partido Liberal Democrático de la Primera Ministra Sanae Takaichi lograba una victoria histórica, dejando claro qué visión de país preferían los japoneses.
- Sin arrepentimiento: Pese a calificar el resultado como una "derrota completa", Fujiwara nunca se disculpó por difamar a la obra de Barasui.

Sobre Ichigo Mashimaro
Para quienes no la conozcan, la serie que desató la ira del político es Ichigo Mashimaro (Strawberry Marshmallow), un manga de comedia slice-of-life creado por Barasui en 2002. La historia es famosa por ser extremadamente inocente: trata sobre las travesuras cotidianas de cuatro niñas de primaria (Chika, Miu, Matsuri y Ana) y su hermana mayor, Nobue. No tiene violencia, ni tramas oscuras, ni nada que justifique las acusaciones de Fujiwara, lo que hizo que su ataque se sintiera aún más desconectado de la realidad.
¿Crees que este resultado servirá de lección para otros políticos que quieran atacar al anime?