Un policia japonés roba tarjetas coleccionables TCG para apostar en caballos
Vendió la evidencia por más de 700,000 yenes para financiar su adicción al juego.
La realidad a veces supera a la ficción, o en este caso, imita a la comedia absurda del manga. La Policía de la Prefectura de Saitama ha confirmado el arresto de uno de los suyos: un oficial de 25 años acusado de saquear la sala de evidencias para financiar su adicción al juego, llevándose consigo un botín inusual pero extremadamente valioso: cartas coleccionables (conocidas como "treca" en Japón).

El sospechoso, identificado como el patrullero Toshiyuki Fujioka de la sección de investigación criminal de la comisaría de Hanyu, presuntamente cometió el robo entre el 11 de octubre y el 25 de noviembre del año pasado. Las cartas en cuestión no eran juguetes cualquiera; formaban parte de la evidencia incautada en un caso de robo a una tienda en octubre de 2025.
Fujioka sustrajo nueve cartas raras de alto valor. Según los informes, vendió ocho de ellas en tiendas especializadas de Saitama y Tokio, obteniendo un total de 742,500 yenes (aprox. 5,000 dólares). Algunas cartas individuales alcanzaron precios de reventa de hasta 275,000 yenes, lo que demuestra la burbuja económica que rodea al mercado de coleccionismo.

"No pude controlar mis impulsos"
El delito fue descubierto cuando otro investigador notó discrepancias en el inventario del almacén de pruebas. Tras rastrear las transacciones, las autoridades encontraron la novena carta aún en posesión del oficial. Al ser interrogado, Fujioka admitió los hechos con una confesión lamentable: "Cambié todo por dinero en efectivo y lo usé en las carreras de caballos. No podía controlar mis impulsos de juego".
El inspector jefe Katsuya Saito calificó el incidente como "profundamente lamentable" y prometió medidas disciplinarias severas. Sin embargo, en redes sociales, la indignación se mezcló con la incredulidad. Muchos usuarios compararon inmediatamente la situación con Kochikame, el longevo manga de comedia policial protagonizado por Ryotsu Kankichi, un oficial obsesionado con el dinero y los esquemas rápidos para enriquecerse.
"Es como ver a Ryotsu en la vida real", comentaban los internautas, mientras otros señalaban la gravedad del asunto: al robar la evidencia, el oficial no solo cometió un delito, sino que potencialmente saboteó la investigación original del robo a la tienda, dañando aún más la credibilidad de la institución.
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