¿Te comerías esto? Restaurante en Japón sirve un dedo de Sukuna hiperrealista
La cadena Dotonbori Kamukura recreó el objeto maldito usando cerdo y cartílago para dar textura.
Si alguna vez te preguntaste qué sintió Yuji Itadori al tragarse ese objeto maldito, Japón te tiene la respuesta (sin el riesgo de muerte inminente). La cadena de ramen Dotonbori Kamukura ha anunciado una colaboración que pone a prueba el estómago de los fans con un dedo de Sukuna comestible que luce tan "maldito" como el original. A partir del 25 de febrero, los comensales podrán pedir este platillo que destaca por un realismo bastante inquietante.
A diferencia del intento anterior de Lawson (ese pan dulce que parecía cualquier cosa menos un dedo), esta versión va en serio. Por un precio de 1,000 yenes (unos 6.50 dólares), te sirven una pieza de carne que no solo imita la forma, sino también la textura "crujiente" del Rey de las Maldiciones.

Detalles del dedo de Sukuna comestible y el menú colaborativo
La "magia" detrás de este platillo es una mezcla de gastronomía y horror visual. Se trata de una pieza de cerdo char siu marinada en salsa de soja para el sabor, pero el toque maestro —y algo turbio— es que han incorporado cartílago real para simular el hueso y la uña, asegurando que "truene" al morderlo. ¡Provecho!
Además del dedo, el menú incluye platos temáticos basados en otros hechiceros:
- Yuji Itadori: Ramen de tomate con queso derretido (muy al estilo juvenil).
- Choso: Pollo frito con salsa picante estilo coreano.
- Megumi Fushiguro: Fideos negros con base de sésamo (referencia a sus sombras).
- Kinji Hakari: Arroz frito "hirviendo" con salsa espesa.
- Yuta Okkotsu: Ramen blanco cremoso.
- Panda: Gyozas de sésamo.

Sobre Jujutsu Kaisen
La obra de Gege Akutami sigue siendo una máquina de imprimir dinero en Japón. Mientras el manga ha concluido, la franquicia mantiene el interés vivo con eventos como este, decorando las sucursales principales de Osaka y Tokio con arte exclusivo de los personajes. Esta colaboración demuestra que, para los fans de la hechicería, la línea entre lo delicioso y lo grotesco es tan delgada como un dedo cercenado.
¿Tendrías el valor de probarlo o prefieres quedarte con el ramen normal?