El artista de Gachiakuta quitará su nombre de los créditos
El diseñador de grafiti de Gachiakuta seguirá dibujando pero sin figurar en los créditos.
El acoso tóxico en internet volvió a cobrar una víctima dentro del equipo creativo de uno de los mangas más populares del momento. Hideyoshi Andou, el artista responsable de los icónicos diseños de grafiti que le otorgan la identidad callejera a la obra Gachiakuta, anunció oficialmente que eliminará su nombre de todos los créditos del manga original. Aunque aclaró que no abandonará el proyecto y seguirá colaborando con las ilustraciones, el creador prefiere marcar distancia de la marca para evitar que la presión mediática destruya su proceso creativo.



Esta dura medida es consecuencia de una campaña de odio desmedida en redes sociales que viene arrastrándose desde principios de año. La polémica estalló en mayo de 2026 cuando la autora principal del manga, Kei Urana, compartió un video hecho por un fanático que fue tildado de sensible por un sector de la comunidad. Pese a que Urana pidió disculpas inmediatas y borró la publicación, la funa cibernética creció hasta obligarla a cerrar sus perfiles oficiales. La turba digital apuntó entonces hacia Andou tras salir a defenderla públicamente, forzando a ambos autores a abandonar el espacio virtual. Ante esta situación, el dibujante decidió que no vale la pena atar su identidad a un ambiente donde siente que trabajar bajo tantas restricciones equivale a mentirse a sí mismo.

El trabajo de grafiti creado por Andou ha sido una pieza fundamental e insustituible para el éxito estético de la serie desde su debut en la revista Weekly Shonen Magazine de Kodansha en febrero de 2022. Con diecinueve volúmenes recopilatorios en el mercado, la historia de Rudo y los Barrenderos en la Fosa cautivó a los fanáticos y logró una exitosa adaptación animada de veinticuatro episodios producida por el estudio Bones Film. Mientras la segunda temporada del anime continúa en producción preparando su llegada tras revelar su primer avance, el equipo creativo intenta proteger su trabajo del acoso cibernético, demostrando que los ataques en internet pueden llegar a opacar el reconocimiento de los grandes talentos de la industria.
Considerando que el acoso en línea obligó tanto a la autora como al diseñador de la serie a tomar decisiones drásticas sobre sus carreras y nombres, ¿crees que las editoriales deberían tomar medidas legales mucho más severas para proteger la salud mental de los mangakas y evitar que sigan borrando sus nombres por culpa de la toxicidad en internet?