¿El anime perderá su alma por culpa de Netflix y MAPPA?
El presidente de MAPPA busca adaptar el anime al mundo, pero otros insisten en que el mundo debe adaptarse a Japón.
El anuncio de la alianza entre MAPPA y Netflix ha puesto sobre la mesa dos filosofías muy distintas sobre el futuro del anime japonés. Por un lado, la expansión global agresiva y la adaptación de contenidos; por el otro, la defensa de la identidad cultural y el enfoque en el mercado doméstico. Con la confirmación este 21 de enero de 2026 de que MAPPA producirá obras pensadas para el mundo, se hace evidente el contraste con la postura tradicional de grandes maestros.
Dos caminos divergentes para el futuro del anime japonés: Globalización vs. Tradición
Manabu Otsuka, presidente de MAPPA, lidera la corriente moderna. Su visión es clara: para crecer, los estudios deben "comprender las necesidades de los espectadores desde una perspectiva global". Esto implica crear historias que, desde su concepción, estén diseñadas para resonar en audiencias de América Latina o Europa simultáneamente, eliminando barreras culturales y de distribución.

La postura de "Japón Primero"
Esta estrategia difiere de la filosofía que mantienen creadores legendarios como Hideaki Anno (Evangelion) o Tomohiko Ito (Sword Art Online). Sin criticar directamente a MAPPA, ambos han defendido en entrevistas recientes (finales de 2025 e inicios de 2026) que el anime debe crearse pensando exclusivamente en el público japonés.
"Personalmente, nunca he creado una obra pensando en el mercado internacional", ha afirmado Anno, sosteniendo que la autenticidad del anime radica en no diluir su esencia para complacer a terceros. Ito coincide, señalando que el éxito internacional suele llegar de forma orgánica cuando una obra es fiel a sus raíces, y que intentar "adivinar" el gusto extranjero puede llevar al fracaso.
Un debate sobre la identidad
No se trata de una guerra, sino de dos rutas de supervivencia para la industria. Mientras MAPPA y Netflix buscan la integración total con el mercado global, figuras como el CEO de Kadokawa y Anno apuestan por el modelo "Japón Primero", confiando en que la calidad local atraerá al mundo sin necesidad de cambios.
¿Crees que ambas filosofías pueden coexistir exitosamente en la próxima década?