Dibujante de Dr. Stone advierte que idolatrar a la Shonen Jump arruina el manga
El ilustrador surcoreano asegura que imitar desesperadamente la fórmula de la revista está matando la originalidad.
¿Te has fijado que últimamente muchos protagonistas de los nuevos estrenos se sienten como una copia barata de otro? Pues no eres el único. El mismísimo ilustrador de Dr. Stone acaba de soltar una pedrada durísima contra los nuevos talentos. Según Boichi, la culpa de esta ola de obras genéricas la tiene una obsesión muy específica: entrar a como dé lugar a la Weekly Shonen Jump. Literalmente advirtió que esta fijación está aniquilando la variedad del medio poco a poco.

La fábrica de clones y la pérdida de identidad
Aclaremos algo rápido. El tipo no está mordiendo la mano que le da de comer. Le agradece muchísimo a la editorial Shueisha por publicar sus historias. El peligro real, según él, está en las mentes de los mangakas novatos. Pasa que los chicos ven el éxito brutal de la revista y automáticamente adaptan su estilo de dibujo para encajar a la fuerza en ese molde. El resultado final es un desastre creativo. Terminamos con estantes llenos de la misma fórmula shonen repetida hasta el cansancio, dejando pudrir las ideas verdaderamente originales.
Escuchar esto de él tiene bastante lógica si revisas su historial. Lleva años saltando entre demografías, desde los golpes crudos e hiperrealistas de Sun-Ken Rock hasta la ciencia ficción pura. Su punto es clarísimo. Si un artista tiene una pasión genuina, digamos, por criar vacas, debería dibujar exactamente sobre eso en lugar de forzarse a crear batallas con superpoderes. Esa es la única manera de mantener viva la diversidad creativa. Los lectores necesitan consumir experiencias reales, no un intento desesperado por agradarle a un editor.

Un debate incómodo para los ilustradores
Las redes ya se llenaron de dibujantes debatiendo el tema de fondo. Muchos confiesan sentir esa presión invisible por sacrificar su propia voz con tal de ver su arte en las páginas de la revista más famosa de Japón. Quieras o no, es un negocio súper competitivo y el miedo al fracaso pesa. Pero sacrificar el alma entera de la industria del manga persiguiendo un solo estatus suena a un precio demasiado alto a pagar a largo plazo.
¿Sientes que los mangas actuales sufren de esta falta de originalidad o la vieja confiable sigue funcionando bien?