Reseña | Fruits Basket – Capítulo 3

Jihye 22/04/2019

[bloques texto=’¡Advertencia! Esta reseña sobre Fruits Basket capítulo tres contiene spoilers. Si aún no has visto el episodio, te recomiendo que vayas a checarlo y después regreses a leer la reseña.’]

¡Juguemos a ‘Hombre Rico-Pobre’!

Con el festival escolar a punto de llegar, el grupo de Tooru y los Souma ha decidido abrir un puesto de ‘onigiris’. Esto, junto con una ronda de ‘Hombre Rico-Pobre’ sirve como puente para descubrir más de los sentimientos de nuestros protagonistas. Con los celos y la envidia de Yuki y Kyou al descubierto, lentamente vamos construyendo más de las interacciones de nuestros personajes. Será la amabilidad de Tooru la que sirva como bálsamo al corazón de ambos chicos. El telón se abre, dos personajes están por aparecer, ¿Quiénes serán estos dos? ¿Conoceremos nuevos miembros del zodiaco?

Si pudiera ser como tú, lo seria

Primeramente, la relación entre Kyou y Yuki es muy tensa, y básicamente eso es por los celos. Cada uno sufre de inseguridades y reflejan sus debilidades en el otro. Por lo que pudimos ver, cada uno creció siendo comparado con el otro. A Kyou lo comparaban los adultos que los rodeaban: “el ratón es increíble, el gato por otro lado nunca tuvo oportunidad”. En cuanto a Yuki, fue él mismo quien se encargó de hacer esas comparaciones. Cada uno creció envidiando al otro: habilidades, personalidad, relaciones. Dicen que el césped siempre es más verde del otro lado. Este es un problema de ambos, y difícilmente puede ser superado, los celos y la envidia no son algo que solo desaparece al hablar. Menos aun teniendo en cuenta que hay factores como las propias inseguridades involucrados. Y eso afecta en mayor medida a Yuki, mucho más que a Kyou.

La mayor fuente de envidia que Yuki experimenta hacia Kyou es su capacidad para relacionarse con otros. Esta es una habilidad que él no posee, y no la posee porque él creció atrapado en una jaula de oro. La razón de esto es porque: ‘él es especial’. Yuki se siente pequeño a lado de Kyou, aunque este suele ser algo ansioso al tratar con personas, solo basta que se acostumbre para que toda su ansiedad desaparezca y los demás se sientan atraídos hacia él; algo que Yuki no es capaz de lograr. Puede ser que él atraiga a las personas desde el inicio, sin embargo no es capaz de abrirse a ellas. La herida en su corazón, producto de perder a sus primeros amigos, y su constante auto comparación con Kyou no le dejan entablar relaciones con otros. Es aterrador no ser aceptado siendo uno mismo.

Las formas de la amabilidad

Todo el complejo de Yuki hacia Kyou tiene su base en lo que admira de este. A los ojos de Yuki, Kyou puede ser obstinado, tonto y problemático, pero también es alguien sincero. Algo que él considera no es, y quizá nunca lo haya sido, ni lo será. Este es un momento importante porque Yuki por primera vez se abre a alguien para hablar de su inseguridad. Y realmente escogió a la mejor persona para hacerlo, Tooru. Ella es alguien que nunca lo juzgaría, al contrario lo animaría. Incluso fue capaz de hacerle ver a Yuki que la amabilidad no es algo que tenga una sola forma. La amabilidad es algo mucho más complejo, difícil de interpretar la mayor parte del tiempo. Por supuesto, eso incluye la amabilidad propia, abra momentos en que podríamos confundirla con hipocresía.

Yuki habla de su inseguridad al tratar con otros, se confiesa inexperto e hipócrita en sus tratos. Sin embargo las palabras de Tooru consiguen levantarlo, la amabilidad no es igual en todos, y eso puede significar crear muchos malos entendidos. Sinceramente, a mí siempre me pareció que Yuki es un personaje hipócrita, lo dije antes, me tarde demasiado en cogerle cariño. Es complicado no verlo así, él se reviste de una máscara de ‘niño bueno’ ante todos y aun así demuestra tener otra personalidad oculta. Aunque las palabras de Tooru también me hacen reflexionar, quizá las acciones de otros no son como las imagino. Ese es el caso de Yuki, él no es un hipócrita, solo es alguien profundamente herido que intenta protegerse a toda costa. Pero eso no significa que lo que hace lo haga por maldad, porque en el fondo se preocupa de tampoco herir a los demás.

Es más fácil ver la espalda de otros

Y hablando de las lecciones de Tooru, debo confesar que siempre me ha encantado esta: ‘los celos se producen porque podemos ver la grandeza en otros, pero no en nosotros mismos’. Es completamente cierto, es muy sencillo ver lo bueno en otros, pero verlo en uno mismo, eso es algo completamente distinto. Ser capaces de colocarnos en los zapatos de otros es un don humano, se llama empatía. Significa que podemos tomar el dolor de otros y sentirlo como propio, también podemos hacerlo con la alegría, y muchas otras emociones. Sin embargo hay otra percepción a la que nos es más difícil acceder. Esta percepción es la contraria a la empatía, porque trata de vernos a través de los ojos de otros. Y tal y como suena, significa ser capaces de juzgarnos siendo alguien más. Y sí, es tan complicado como suena.

Entonces, todos poseemos algo que nos hace maravillosos, pero no siempre somos conscientes de ello. Eso ocurre con nuestro trío de protagonistas, también Tooru no es del todo consiente de su maravilloso don. Kyou es un chico maravilloso, quizá sea temperamental pero sigue siendo noble y con un magnetismo que atrae a cualquiera; pero él no puede verlo porque solo puede ver lo bueno que es Yuki y lo bien que todo le sale. Lo mismo ocurre con Yuki, él es amable, bueno y casi perfecto; sin embargo se ciega a ello por solo ver lo abierto y magnético que es Kyou. Ambos son incapaces de ver lo bueno en ellos por estar viendo lo bueno en alguien más. Pero no solo lo bueno, sino lo que anhelan ser. Celos y envida, son las emociones que impide que ambos vean sus propias espaldas.

Comentario final                           

Concluyendo el capítulo fue, por sobre todo, una guía para conocer más de las personalidades de nuestros chicos, especialmente de Yuki. De hecho creo que todo el peso real cae en él, no solo narrativamente sino también visualmente. La escena de camino a casa, de regreso del trabajo de Tooru, es lo que me lleva a pensar así. Me encanta el juego de luces y sombras empleado durante esta escena, la hace sentir más personal. Además el detalle visual es increíble, noten la fusión de la narración con lo que nos presentan. Yuki se expresa sobre haber crecido encerrado en casa de los Souma y su deseo de liberad. Todo para que al final él mismo caiga en cuenta que no ha conseguido escapar de esa prisión. Todo esto a la par que su caminata se empalma con los barrotes del puente, dando plano a la mejor analogía.

Yo sigo muy emocionada con esta nueva adaptación, el trabajo hasta ahora ha sido de lo más fiel. Sumado a ello me encanta el rediseño de todos los personajes, me dan la sensación de un ser un Shoujo, mucho más que antes. Ni que decir del trabajo de los actores de voz, cada uno se ha apropiado de su personaje, aunque deseo escuchar más de la voz de Momiji, pero creo que vamos por buen camino. Lo mismo que para Kaguya, quiero ver, o más bien escuchar, como se transforma esa dulce voz.

Por último solo quiero mencionar brevemente que el opening me ha gustado muchísimo. Desde que lo escuche por primera vez y hasta ahora, no puedo evitar la sensación de estar viendo el intro de un dorama de lo más dramático. De esos que sabes, apenas ves el intro, que será una historia que romperá tu corazón. Yo sé que esta historia tiene una buena dosis de drama, así como también sé que todo dolor tendrá su recompensa. Así que me estaré preparando para ello.

Finalmente, vamos cerrando esto. No sin recordarles que el siguiente capítulo estará a cargo de Miyu Hikari, yo volveré para el quinto. Ahora sí, díganme: ¿Qué les ha parecido este episodio? ¿Sera posible pasar nuestra vida sin poder ver nuestra ‘ciruela encurtida? ¿Qué creen que tengamos que esperar del festival que está por venir?

Jihye

If I die, please don't cry... Just look up in the sky and say: "Yamete Kudasai".

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