Reseña | Fruits Basket – Capítulo 7

avatar Jihye20/05/2019 1

lightbulb_outline ¡Advertencia! Esta reseña sobre Fruits Basket capítulo siete contiene spoilers. Si aún no has visto el episodio, te recomiendo que vayas a checarlo y después regreses a leer la reseña.

Llega la primavera

Esta semana en el capítulo siete de Fruits Basket, Siguiendo las instrucciones de Hatori, Tooru llega a la residencia Souma. Momiji es quien se encarga de guiarla, ya que Hatori, aprovechando las preparaciones para el año nuevo, se ha tomado la libertad de citarla en su consultorio. Ya reunidos, este le dice a Tooru que por su bien debe alejarse de los Souma y su maldición. Esto al principio es desconcertante para Tooru pero al escuchar la historia de Hatori de boca de Momiji comienza a entenderlo. Finalmente el propio Hatori recuerda su pasado y al ver a Kana, acaba aceptando a Tooru. Al despedirse Tooru no puede evitar preguntarse si está bien que no haga nada por los Souma y su maldición, pero Shigure detiene su temor. Por ahora lo mejor es seguir así y atesorar los momentos juntos.

La maldición de los Souma

Lo primero que tengo que decir es que este es un capítulo muy emocional y que ayuda a poner en perspectiva muchas cosas. Puesto que si les soy muy sincera, cuando vi este anime hace tiempo nunca pude acabar de entender la importancia de la maldición. Pero no solo su importancia, en ese tiempo ni siquiera era consciente del enorme peso que representaba. Desde luego era un pensamiento sumamente simple el pensar que la maldición era la transformación. Incluso el episodio de Hatori en ese entonces no termino de hacerme entender las cosas. Muy diferente al capítulo de esta nueva versión, que de hecho retrata muy bien el peso de la maldición. Una vez más abro mis ojos a lo terrible que es no poder abrazar al sexo opuesto. Un abrazo, la representación más pura y sincera de amor, cariño y cuidado, les ha sido negada.

¿Pueden siquiera imaginar lo que es no poder abrazar a su madre o padre, a un amigo cercano o a su pareja? El solo pensarlo me genera un enorme sentimiento de soledad. Y nuevamente confirmo que el eje en el que vira esta serie, es justamente la soledad. Así pues, la maldición de los Souma no es la mágica transformación en  animales, es algo más elemental: se trata de la exclusión y la soledad de ser diferentes. Entonces aquel sentimiento de “normalidad” que todos damos por sentado, es algo ellos no pueden siquiera llegar a experimentar. Además la historia de Hatori nos demuestra otro punto importante de esta maldición: cómo afecta a los que nos rodean. Cuando Hatori fue herido, Kana se culpó a sí misma, su culpa fue tanta que acabo enfermando. Al final uno de los peores castigos para ambos es que ni siquiera podían abrazarse para consolarse.

“¿Este es mi castigo?”

Siguiendo un poco con esto, les confieso que Hatori es uno de mis personajes favoritos. Puede parecer severo y quizá muchos se llevaron la idea errona de él por las palabras de Yuki y esa “amenazante” llamada a Tooru. Pero confió en que con este episodio todos pudieran ver la amabilidad que posee. Él es uno de los signos que ha sido lastimado por la maldición, y en consecuencia no desea que más personas salgan heridas. La principal razón por la que Hatori quería que Tooru se alejara de los Souma es porque no desea que la historia de Kana se repita. Ya que gracias a ella, él conoció el amor y también el arrepentimiento. Hatori se enamoró de la dulzura y sencillez de Kana, ella fue la calidez que despertó su corazón. Por lo tanto cuando Kana enfermo por la culpa, fue él quien tuvo que aliviar su mal.

Por primera vez Hatori experimentó la culpa y el arrepentimiento por sus acciones pasadas. Tener que borrar las memorias de Kana con sus propias manos le hizo comprender el dolor que seguramente antes había causado. Por vez primera cuestiono sus decisiones de solo seguir instrucciones. Lo que le hizo a Yuki y Momiji (guiño por la triste referencia) comenzó a pesar enormemente en su conciencia a partir de ese momento.  Y así, su sentimiento de culpa escalo hasta desembocar en la única respuesta que hallo: ese era su castigo. Tantos años haciendo lo que le ordenaron, y lastimando personas en el proceso, no quedarían impunes. Encontrar y perder a su persona más importante fue el castigo que el destino eligió para él. Un castigo que aceptaría gustoso si eso le daba paz a ella. Si lo único que necesitaba para devolverle su sonrisa era desaparecer, lo haría.

“Cuando la nieve se derrite… llega la primavera”

Después de tanta culpa y algo de melancolismo, hablemos de la conciliación. Porque si bien la maldición es algo a tener en consideración, también debemos pensar en el porvenir. Una de las principales razones por las que Hatori acepto el destino de borrar las memorias de Kana, fue porque confió en que eso le devolvería la sonrisa. Y de hecho eso pasa, tras dos años de no verla, ocurre el encuentro casual y ella sonríe como antes. Para Hatori esa es la mejor recompensa a su sacrificio. Nuevamente las palabras de Kana se hacen presentes en su mente, ya que sin importar lo malo o lo triste, tiempos mejores llegaran. Ningún invierno es para siempre, sin falta llegara la primavera. La fuerza de esta máxima es tal que al oírla de Tooru, ya no duda en depositar su confianza en ella.

Que Tooru le repitiera las mismas palabras que Kana le dijo antes, despertaron en Hatori un sentimiento de empatía. Quizá Tooru sea la indicada para acompañarlos en esta maldición. Ella misma empieza a cuestionarse su participación gracias a la historia de Hatori. Sin embargo decide no darle muchas vueltas y atesorar el presente. Probablemente llegue el día en que deberá actuar, pero hasta que ese momento llegue ella continuará atesorando su tiempo a lado de los Souma. Sin importar si está siendo usada o no, ella permanecerá con su nueva familia. Por ahora los planes de Shigure y Akito permanecerán en las sombras. Pero no importa, Tooru no tiene intención de dejar a sus amigos en el frío invierno. Ella permanecerá siendo la primavera que caliente sus corazones, al igual que lo fue Kana para  Hatori en su momento.

Comentario final

Es necesario decir que amo mucho este capítulo. Como ya mencione antes, Hatori es uno de mis personajes favoritos y su historia es una de las que más consiguen llegarme. Si tuviera que decir quién es el signo más amable, yo diría que Hatori se los lleva de calle a todos (incluyendo a Kureno, de quien ya hablaremos en su momento). La amabilidad de Hatori es por sobre todo, dolorosa. Porque acaba hiriéndose a él mismo con cada decisión que toma, buena o mala. El momento en que Tooru llora por la historia de Hatori, totalmente me representa. Les confieso que aun ahora, guardo sentimientos complejos hacia a Akito por haber provocado directa/indirectamente la ceguera parcial del ojo izquierdo de Hatori.

En fin, es tiempo de lo que todos vimos y pocos entendimos. Precisamente hablo de la escena, casi final, donde Tooru está por abandonar la residencia Souma y ve pasar una limusina. Dentro de esta iba nada más y nada menos que: Akito. Pero bueno eso era muy obvio, en realidad la verdadera novedad es quien iba a su lado. Aquel hombre era Kureno, y perdón por el spoiler pero es un detalle muy importante. En la serie del 2001 no pudimos conocerlo, y créanme cuando les digo que es un personaje muy importante así que no lo olviden.

Finalmente y para ir cerrando esto. Les recuerdo que el siguiente capítulo estará a cargo de Miyu Hikari, y yo volveré para el noveno. Ahora sí, díganme: ¿Qué les ha parecido este episodio? ¿Ustedes serían capaces de borrar los recuerdos de su persona más importante? ¿Podrían vivir cargando con la maldición de los Souma? La primavera para los Souma aun parece lejana, ¿es igual para ustedes o ya están en ella?

avatar

Jihye

Even if I leave, always remember that: My soul is always with you...

Más Noticias Que Te Pueden Interesar
Comentarios 1

lock_outline Inicia sesion o Registrate para poder comentar.

Nivel: 1
San
Publicar
  • Nivel: 1
    San

    Muy hermoso el episodio, Tooru es una hermosa persona

    ¿Qué les ha parecido este episodio?
    – Hermoso

    ¿Ustedes serían capaces de borrar los recuerdos de su persona más importante?
    – Viví con la culpa de ese acto seria la muerte

    ¿Podrían vivir cargando con la maldición de los Souma?
    – No se, tal vez no pero podría intentarlo

    ¿es igual para ustedes o ya están en ella?
    – la verdad no se cuando caer primavera en Venezuela pero vi el Equinoccio de ellas acá en mi país ya que lo arboles florecieron y dejaron caer su flor

    Saludo Jihye